sábado, 4 de septiembre de 2010

De la interpretación de los sueños 1

-¿Que está pasando?

Todo esto se está viniendo a la mierda.

Mira el emperador a lo que queda de su reino a sus espaldas mientras avanza en campaña militar. Arrasado por la separación de sus ciudades, por la codicia, por los vicios y por sus diferentes creencias. Invasiones y guerras perdidas con barbaros y pueblos cercanos. Y los locos engañados hace tiempo en oriente. Los problemas familiares de la casa real. Puros escándalos.
Pero todos quieren lo mismo. La gloria del imperio y poder ver a la puta arrasada.

Pensó en poner manos a la obra. Darle duro en el hocico al perro; dejarle ver que no es la mano que lo alimenta pero si a la que le teme. Junto su ejército y partió.
No fue un trabajo perdido. Logro mucho en su campaña. Logro hacer un imperio fuerte; como buen Augusto de occidente. Terminando con Majencio.
Aun quedaba el problema de Licinio, pero esta noche podía refugiarse en sus aposentos.

Fue un día cansado y extraño.
Y no puede dejar de pensar en lo sucedido.

Mientras las tropas se preparaban para morir. En el calor del pequeño lapso que se dan los ejércitos para elevar las ansias en la sangre; vio algo.
Lo que se hubiera esperado cualquier romano. Alguna señal de los dioses; un águila volando, cuervos sobre las tropas enemigas o vientos susurrantes.

Pero lo que obtuvo fue la visión de una cruz.
Ese símbolo de tortura y dolor. Eso que se ha usado para demostrar la justicia romana. Ese símbolo que adoptaron los cristianos para adorar a su dios.
Fue extraño ver la cruz dorada en el cielo. Su victoria.
No deja de analizar.

Las hogueras se alzan en todas partes contra los cristianos; y ni el monarca con todo su poder puede detenerlo. Detuvo su persecución pero pocos están con él.
Y ahora esto.

Mira su anillo de poder. El anillo que tantos en el poder han portado. Y piensa en las historias de sus antepasados y los anteriores Cesares. Se sienta en su alcoba. Mira su Labaro. Absorbe los perfumes que solo oriente puede ofrecer. Se embriaga de ellos. Incluso se siente adormecido.
Pero la inquietud se queda en su bakcheia.
-¿Qué desea el dios cristiano de mi? ¿De un pagano como yo?
Y se le aparece otra vez.
La cruz de oro. Reluciente ante él. Y con más nitidez que la vez anterior.
Y puede leer en sus brazos. Y escucha voces cantandolo.

In hoc signo vinces.

Despierta muy temprano. Ahora lo entiende todo. No solo es su derecho romano el ser Augusto de toda Roma y sus protectorados. Era derecho divino; y no solo concedido por Júpiter, también por el dios Cristiano.
Y ambos lo ayudaran a obtener poder.
Hare mío esto. Con los Apóstoles y Roma llevare un nuevo ministerio de mi poder. Un poder concedido por “Dios”. Donde sea que se halle, en Jerusalén o en el Olimpo.
Es el inicio de algo grande.
Como el Emperador que lo lleva acabo.


domingo, 1 de agosto de 2010

Sketches Of July (la Opera de Jazz de mi vida)

La vida es como una caja de chocolates… excepto cuando trae bombones, entonces es una caja de bombones.
Bob esponja

He tenido un mes de locos. (Y quien no)
No porque tuviera una experiencia extra corporal, o un encuentro con mi niño interior no tan interior o el enfrentarme a un nuevo reto existencial.
Me encontré en la necesidad de tener un momento especial. De llenarme de felicidad embriagadora. De tener una de esas pequeñas experiencias que solemos ignorar pero que son de tal importancia. Y las dejamos ir.
Decidí ponerme alerta.
Para cachar mi escena de Julio.
Creí tener la necesidad de sufrir un milagro, una señal divina o un trozo de esperanza.
Buscaba el amor, la fe y mi felicidad a cada paso que tenia estos últimos días.
Y aun estando tan receptivo. No lo encontré. Mis momentos especiales de julio se escondieron junto con las llaves.
Estuve con una expectativa tan alta que no logre vislumbrar nada desde donde me encontraba parado.
Casi me rindo.
Pero ellos vinieron a mí.
La felicidad llego cuando la descubrí en algo tan sencillo como dar un empujón era necesario para complacer a alguien. Casi como un golpecillo en el hombro a alguien que se encuentra decaído. Vi la sonrisa mas llena, más entera y más pura.
La fe regreso. Y aun que hubiera sido al pie de las escaleras de una iglesia no tiene nada que ver con esa compañía del miedo. Como un simple saludo de un pequeño angelito puede hacer temblar fuera de la escala de Richter. Como la sonrisa de una niña me amplio el horizonte a la humanidad. Mi esperanza se recupera cada día que salgo y veo a mi alrededor; la sensación del choque de la naturaleza que me rodea con la novedad de la sociedad que crece casi a mi par.
Entendí que el mundo, yo y lo que me rodea está en constante cambio. Que solo tengo que ver cómo cambia el clima {Disposition}. Que incluso en la lluvia, en los huracanes y en la neblina se encuentra la clama.
Y el amor… Bueno, ese viejo hijo de perra. Encontre que la diferencia entre amar y odiar solo esta en una eleccion. Que es un arma de doble filo. Que nadie sale bien librado de esas batallas. Pero... Encontré nuevas maneras de amar, descubrí que el amor es algo difícil en este plano existencial; pero no imposible. Lo trato de entender; aun que creo que no hay nada que entender, solo sentir. Dejar el miedo que creemos es otra cosa y empezar con amarnos.
Aun espero a la persona que se tardo en encontrarme este Julio tan hermoso y lluvioso. No sé qué decirle cuando la vea; no le reclamare por llegar tan tarde, no correré desaforado a sus brazos y no le declarare mi amor en mi primera frase. Hare lo que tenga que hacer. La mirare a sus ojos, sonreiré ante su presencia, disfrutare de su aroma y no diré nada.
Y hoy que este Julio tan raro se esfumo. Me deja con muchas cosas, con muchos pensamientos, con más sueños y pesadillas. Cada cosa que toma es remplazada por otra. Recordándome día a día que la existencia es hermosa por el simple hecho de ser.

Pero aun así, amor.

Tú no estuviste ahí.
Tu no estás aquí.